viernes, 28 de marzo de 2008

Ana y yo...

¿Qué haces tu para que una mujer quiera estar contigo? Es la pregunta de todos los sabados en la mañana. ¿Quién hace la pregunta? Una vecina, una amiga, una compañera de estudio y en fin, una amante distinta cada vez... La respuesta: amarte como si fuera la última vez.

Siempre se rien. Las mujeres tienen un concepto muy distinto sobre el amor. Para ellas, este implica compromiso, un conjunto de sentimientos arraigados, un sentido de pertenencia. Por esa razón la ídea del sexo de una noche o de cada vez que podamos, no funciona. La última, Ana, me miró seria y me dijo "Bah...no te creo un coño".

En verdad no es una frase hecha. Sexo sin compromisos es amar sin condicionamientos y traspasar límites de tu propia vida para tocar el alma de tu pareja. Al terminar, es un agradecimiento profundo por haber coincidido en la vida...y no atarnos a una relación que NO está basada en sentimientos más profundos. Es el mayor gesto de amor y libertad que puede existir.

Ese día, Ana se quedó conmigo. Creo que al final comprendió mi forma de amarla y entendió perfectamente que su novio es su futuro, y no yo. No hay dilemas ni conflictos morales, lo vi en sus ojos. Prometió visitarme la proxima vez que venga...y compartir mi desayuno.

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